12 abril, 2021

Desarrollan parches con células madre que regeneran tejido cardiaco tras sufrir infarto

Foto: Reuters

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En tres meses logra reducir el daño en un 10 por ciento tras sufrir un ataque al corazón

Ciudad de México.- En España, el primer paciente con tejido regenerado en su corazón es todo una esperanza de la biomédica, los resultados son muy ilusionantes y esperanzadores; a seis meses de pasar por quirófano, un hombre de 70 años, “ha pasado de no salir prácticamente de casa y ahogarse en pequeños esfuerzos a venir a la consulta andando”, explicó Antoni Bayés-Genís, responsable del equipo de investigación en enfermedades cardiovasculares (ICREC) del Hospital Germans Trias de Barcelona.

Este éxito se da después del desarrollo de un parche o bioimplante de células madre de cordón umbilical; el cual figura como el futuro gran éxito de la ciencia española sin precedentes y que ya fue probado en un paciente.

“Como el propio paciente reconoce, ya hace diez años, su expectativa de vida era muy corta y con limitaciones en su día a día”, declaró Bayés-Genís.

Cuando una persona sufre un infarto de miocardio, el corazón pierde fuerza para latir por culpa de la muerte de las células del área lesionada, que han dejado de recibir sangre desde las arterias coronarias, es decir, parte de este órgano queda necrosado o muerto y, “a día de hoy, no hay solución posible en la práctica clínica”.

Los desarrolladores de este parche iniciaron con pruebas en ratones y habían logrado formar pequeños vasos sanguíneos en el área infartada y reoxigenarla; a través de células madre mesenquimales procedentes de cordón umbilical.

Posteriormente, el grupo de este investigador español consiguió demostrar que en cerdos también se producía la reducción de la cicatriz y la consiguiente mejora de la función cardiaca.

El parche se preparó con ayuda del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) y en las salas blancas del Banco de Sangre y Tejidos (BST), se eliminaron las células del pericardio humano donado, quedando sólo la matriz, una membrana flexible, porosa y gruesa donde se almacenaron después las células mesenquimales del cordón umbilical. En unas seis u ocho horas, estaba listo el parche que se iba a colocar en el corazón del paciente, aprovechando la cirugía para poner también los bypass.

Las células introducidas migran directamente al tejido cardiaco, sin dispersarse, y así ayudan a sanar.

En solo tres meses se logró reducir el daño en un 10 por ciento tras sufrir un ataque al corazón.

Hay que destacar que este proyecto pionero fue posible con el apoyo del departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, el Instituto de Salud Carlos III y “la Caixa”.

Por Diana L. Cedillo Serrano