17 abril, 2021

Vaticano abre debate sobre sacerdotes casados para la Amazonía

Foto: Reuters

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Como sólo los curas pueden oficiarla, cerca del 70 por ciento de los católicos en este lugar no tienen acceso a la misa semanal

Ciudad del Vaticano.- Este lunes, el Vaticano abrió oficialmente el debate sobre la aprobación de la ordenación de hombres casados como sacerdotes en zonas de la Amazonía, en donde existen tan pocos católicos que los feligreses pueden pasar incluso semanas o meses sin asistir a misa.

El próximo mes de octubre se celebrará en Roma un sínodo de obispos para tratar los problemas que existen en la Amazonía, y en el documento que la Santa Sede publicó, se anuncia que se propondrá estudiar la posibilidad sobre la ordenación sacerdotal de hombres casados para poder garantizar los sacramentos en las zonas más aisladas y así poder luchar contra la falta de sacerdotes.

El documento de trabajo, titulado Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y por una ecología integral insiste en que “el celibato es un don para la Iglesia”. Pero se pide que “para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”.

La Santa Sede está preocupada porque en muchos lugares de la región amazónica que comprende parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Suriname y la Guyana Francesa, las comunidades católicas tienen dificultades para acudir a misa por la falta de sacerdotes.

Así mismo, dentro del documento publicado se señala también que “en el campo eclesial la presencia femenina en las comunidades no es siempre valorada” y “se reclama el reconocimiento de las mujeres desde sus carismas y talentos”.

Algunos sectores de la Iglesia han propuesto de la recuperación de una vieja figura llamada viri probati, en la cual los hombres casados con fe demostrada pueden ejercer las funciones de cura en dichas comunidades.

Finalmente el Papa es quien decidirá si convierte el acuerdo en una exhortación apostólica.

 

Por Héctor Maya