1 marzo, 2021

Covid-19: “Anticuerpos deshonestos”, cuando el cuerpo juega sucio

Científicos investigaron el porque en algunos casos el COVID se vuelve tan grave para el enfermo, esto es  debido a la respuesta inmune exagerada del cuerpo por los que denominaron “anticuerpos deshonestos”.


 

CIUDAD DE MÉXICO, enero 20 (VOTO EN BLANCO).- Diferentes estudios sugieren que un error en la recepción del sistema inmunológico podría ser el causante de la enfermedad grave del Covid-19. Los investigadores revelaron a este fenómeno bajo el nombre de “autoinmunidad”, que consiste, principalmente, en deteriorar el funcionamiento de las células y tejidos protectores irreparablemente.

El surgimiento del Covid-19 supone la embestida más grande a la que ha tenido que enfrentarse la comunidad científica, ya que la enfermedad se comporta de formas tan variables que, hasta la fecha, aún no se sabe la razón por la que algunos pacientes se enferman más que otros y el porqué el daño pulmonar persista en otros, después de haber superado la infección.

Para entender este fenómeno cambiante, investigadores de la Universidad de Yale definieron que se trata de “anticuerpos deshonestos” que atacan proteínas específicas en órganos como el corazón, encargados de la defensa inmunitaria a modo que arremeten en contra del cuerpo como una clase de error. La inmunóloga Akiko Iwasaki explicó que estos agentes provocan daños específicos y a largo plazo.

La autoinmunidad se manifiesta, usualmente, en personas predispuestas a la producción de anticuerpos irregulares. Sin embargo, los científicos aún se encuentran en ciernes de estudiar que motiva su desarrollo. “Esta es un área en rápida evolución, pero todas las pruebas están convergiendo”, expresó Aaron Ring, inmunólogo de la Facultad de Medicina de Yale.

Sin embargo, los expertos aseguraron que lo que es un hecho es que, tanto los sectores más vulnerables al Covid-19 como las personas sanas, producen autoanticuerpos, aunque la diferencia radica en las cantidades desarrolladas. Los pacientes con una enfermedad leve presentan cantidades pequeñas, en las que dichas moléculas no parecen causar daño o atacar el sistema inmunológico.

Pese al desconocimiento de este estado, los especialistas especularon que por su conformidad, los autoanticuerpos tienen un papel antagónico en muchas enfermedades infecciosas.
Estos resultados, publicados en la Universidad Rockerfeller, se basaron en el análisis de 987 personas con Covid-19 grave, en las que en el 10% identificaron anticuerpos que atacaban y bloqueaban la acción de las moléculas de interferón tipo 1, encargadas de reforzar la respuesta inmune contra patógenos extraños.
“Esa fue una proporción sorprendente -declararon los investigadores- porque los repertorios de anticuerpos de las personas son normalmente muy diferentes y nadie en un grupo de control para el estudio tenía estos anticuerpos”. Además, descubrieron que previo a la infección, ya se encontraban predispuestas a producirlos en otras enfermedades infecciosas.

Otro de los hallazgos fue más presentes en hombres que en mujeres, por lo que los especialistas lo atribuyeron como un posible factor del porqué el nuevo coronavirus parece afectar más al sector masculino, detalló Jean-Laurent Casanova de la Universidad Rockefeller.

Esta evidencia data de hace décadas, pues los estudiosos se basaron en un estudio publicado en 1984, en el que interferón podría aumentar el riesgo de padecer una enfermedad infecciosa. “Pero ahora Covid está llamando más la atención sobre la conexión. “Ahora la gente comprende el problema”, manifestó “y de repente se dan cuenta de que lo que mi laboratorio ha estado haciendo durante 25 años es realmente significativo”.

Ante esta situación, los expertos continúan en la lucha de encontrar autoanticuerpos, evaluando a 40 mil personas para conocer cuántas tienen entidades preexistentes y determinar si su distribución por edad, ascendencia y género coincide con el hecho de enfrentar la enfermedad grave del Covid-19.