4 diciembre, 2021

Primeras rocas lunares traídas a la Tierra dan pistas sobre misteriosas erupciones volcánicas

Voto en Blanco (26 de octubre de 2021) || Rubén Martínez

A finales de 2020 la nave espacial china Chang’e-5 recogió rocas de la luna y regresó a la Tierra. Estas son las primeras rocas lunares en 45 años que son traídas a la Tierra, desde las misiones Apolo en 1976. Tras concluir los análisis, los investigadores han hecho importantes descubrimientos. Los nuevos hallazgos superan a las muestras traídas por el Apolo.

Las rocas que se trajeron en el Apolo, junto con algunas muestras de la misión Luna 24 de la Unión Soviética, indicaron que la luna se enfrió y sus volcanes dejaron de entrar en erupción hace aproximadamente 3 mil millones de años.

Pero las rocas que extraídas por el Chang’e-5 tienen aproximadamente 2 mil millones de años y son volcánicas. Los científicos apuntan que eso significa que los flujos de lava deben haber pavimentado la región donde aterrizó la nave espacial, casi mil millones de años después de lo que los científicos pensaban que era posible.

Este sorprendente hallazgo fue publicado en la sitio Nature donde también se dio a conocer un nuevo estudio de las muestras del Chang’e-5 donde se determinó que esas muestras de rocas tenían 2.000 millones de años.

Los estudios indican que las muestras de luna nueva son sorprendentemente bajas en agua y elementos radiactivos, lo que facilita las erupciones volcánicas. El agua reduce el punto de fusión de las rocas y el potasio, el uranio y el torio radiactivos proporcionan calor para fundir el magma. Ambos estuvieron presentes en concentraciones más altas en las muestras de las lunas Apolo y Luna.

Las publicaciones del geoquimico Qing-Zhu Yin plantean un enigma, pues declaró para la revista Nature que “estos estudios plantean preguntas sobre cómo un cuerpo tan pequeño como la luna podría soportar erupciones volcánicas en la etapa tardía de su vida”.

Esto ha desconcertado a los científicos, ya que la luna no tiene atmósfera ni campo magnético para retener el calor necesario para la actividad volcánica. Pero están circulando algunas ideas sobre cómo el calor se mantuvo durante tanto tiempo.

Una de las ideas que se tiene es que el suelo de la luna podría haber sido lo suficientemente grueso como para retener el calor durante mil millones de años más de lo que lo que se pensaba inicialmente. Una segunda es que la luna podría haber sido calentada por las fuerzas de las mareas de la Tierra, ya que la gravedad del planeta podría haber estirado y relajado el interior de la luna mientras orbitaba.

Una última y posible explicación es un impacto de un gran asteroide o cometa, ya que en algunos casos puede provocar una erupción volcánica. Todas las muestras lunares son esenciales para conocer la historia de la Luna.

La nave Chang’e-5 se lanzó en noviembre y aterrizó cerca de un volcán inactivo en una región llamada Oceanus Procellarum, un lugar que está pavimentado con un tipo de roca volcánica negra llamada basalto.

La nave recogió más de 2 kilogramos de roca lunar, estas muestras se empaquetaron dentro de una cápsula y se lanzó de regreso a la Tierra. La cápsula aterrizó en Mongolia en diciembre.

Dado que las misiones pasadas recolectaron tan poca roca de la luna, los científicos esperan aprender mucho más de muestras futuras como las rocas Chang’e-5. La próxima misión lunar de China, Chang’e-6, tiene como objetivo lanzarse al otro lado de la luna en 2024 y devolver aún más muestras.