20 mayo, 2022

Nuestros cuerpos son una obra de arte: la señorita Jugo de Naranja

  • Es tu hogar de por vida, ámalo y respétalo, los estándares inalcanzables que los medios nos envían son imposibles de destruir, pero somos capaces de recuperar nuestra autonomía corporal

Voto en Blanco (31 de enero 2022) | Redacción

Hace un tiempo un psicólogo nos dijo “La apariencia nunca definirá a alguien, forma parte de ella si, pero una persona es más que eso, es: sus sueños, sus experiencias, el amor que da, sus esfuerzos, su espíritu, pero nunca será solo un cascarón”.

La importancia de una persona vive en su humanidad, por desgracia, en el mundo totalmente mediatizado en el que vivimos, nos ha hecho creer que si no cumplimos ciertas características, no somos dignos de valor.

Se nos ha obligado a seguir patrones y a encajar en ellos, ¿Cómo debe ser el cuerpo perfecto? ¿Para quién es ese cuerpo perfecto? Queda claro que nunca para nosotros. ¿Cómo podríamos sentirnos nuestros al complacer intereses ajenos? ¿No merecemos más aceptación en lugar de desprecio? ¿No merecemos dejar de recibir opiniones sobre nuestro cuerpo que NO pedimos?. Pero lo más importante, es que tenemos que entender que nadie más que nosotros nos dará el valor que merecemos.

El objetivo de esto es una reflexión, sobre este mundo “tecnológico”, mismo que ha afectado a cientos de personas (de millones de maneras), pero sobre todo, nos ha establecido como debemos vivir, lo que debemos ser y lo que debemos pensar, el ejemplo que ponemos aquí es el de la imagen corporal, todos hemos sido juzgados injustamente por nuestro cuerpo; muchas veces hasta por las personas que menos esperamos como nuestra familia, amigos, parejas, etc. Desde niños castigamos nuestros cuerpos antes de conocerlos, a la mayoría se le enseña a seguir un patrón comercial en lugar de un valor o amor.

Nuestro cuerpo es nuestro hogar, no es una prisión, necesitamos preguntarnos qué es lo que los medios nos están enviando y qué es lo que aceptamos; estos patrones han funcionado por años y lo seguirán haciendo, pero está en nosotros el dejarlo a un lado.

No somos seres desechables, somos humanos auténticos. Y es prácticamente imposible acabar con esto, ya nos vendieron una “realidad” y una “imagen”, pero la solución será encontrada cuando cambiemos nuestra perspectiva, una amable y libre de estereotipos o prejuicios, llena de respeto y empatía.

Por la niña a la que sus padres hacen sentir insegura, por el hombre que es acosado por su estatura, por la mujer que lucha contra la bulimia, por el bebe que nacerá en medio de miles de estándares que “determinarán su valor”, por todos nosotros, hay que borrarnos los patrones, seamos más libres y hablemos de eso que nos da miedo, aceptemos, no sigamos el ideal de alguien y especialmente no juzguemos basándonos en un imaginario. La aceptación y el amor comienza en nosotros, todos merecemos un trato respetuoso y amable.

Nuestros cuerpos son perfectos.

 

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