17 mayo, 2021

Japón verterá el agua tratada de la central nuclear de Fukushima al océano

Ya es oficial. Después de varios meses de intenso debate, Japón anunció este martes que liberará gradualmente al mar más de un millón de toneladas de aguas residuales ya tratadas provenientes de la central nuclear accidentada de Fukushima.


Las autoridades consideran que es la mejor opción para lidiar con la falta de espacio para seguir acumulando líquidos y aseguran que cumplirán con todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del vertido.

El vertido comenzará dentro de dos años y durará varias décadas

El plan aprobado hoy contempla empezar a verter el agua dentro de dos años, un proceso que prevén que dure varias décadas.

 

El primer ministro nipón, Yoshihide Suga, dijo tras la reunión de ministros de hoy que esta es la opción “más realista” ante “un problema que no puede ser evitado” más tiempo.

“El gobierno tomará todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del agua tratada y abordar la desinformación” que pueda surgir sobre el tema, dijo el mandatario, que también anunció una reunión de su gabinete la próxima semana para decidir los detalles sobre el plan.

El 11 de marzo de 2011, un poderoso terremoto y el posterior tsunami provocaron la muerte de 19.000 personas y el accidente en la central de Fukushima, el peor desastre nuclear desde Chernóbil.

Una década después, unos mil tanques erigidos en la zona acumulan 1,25 millones de toneladas del agua empleada para refrigerar la planta accidentada, que se mezcla con la lluvia y las aguas subterráneas también contaminadas.

La Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (Tepco) que gestiona la planta lleva tiempo alertando de que cada día acumula unas 140 nuevas toneladas más, y que el año que viene se quedará sin más espacio para seguir almancenándola, por lo que ha estado negociando con las autoridades una solución.

Tepco dice que el año que viene se quedará sin espacio para seguir almacenando agua

El líquido acumulado ha sido tratado mediante un sistema avanzado de procesamiento capaz de eliminar todo el material radiactivo excepto el tritio, un isótopo de hidrógeno difícil de erradicar pero que no es dañino para los humanos en pequeñas dosis.

Numerosos expertos en la materia y la Agencia Internacional de la Energía Atómica apoyan la decisión del gobierno nipón, ya que los elementos radiactivos, excepto el tritio, se eliminarán del agua o se reducirán a niveles seguros antes de ser liberados al océano. El proceso es similar al empleado por el resto de plantas nucleares de todo el mundo, que vierten al mar de forma rutinaria aguas residuales tratadas que contienen el citado isótopo.