28 julio, 2021

Números rojos en Japón, suicidios aumentan entre mujeres durante la pandemia

Mientras los suicidios masculinos descendieron ligeramente, las tasas entre las mujeres se dispararon casi un 15% de los suicidios con mayor rapidez y precisión que cualquier otro país del mundo


ESTADO DE MÉXICO, 24 de febrero (VOTO EN BLANCO).- Desde el inicio de la pandemia de covid-19 los números han contado una historia inquietante, ya que en 2020, las tasas de suicidio en Japón subieron por primera vez en 11 años. Lo más sorprendente es que, por un lado, los suicidios masculinos descendieron ligeramente y las tasas entre las mujeres se dispararon casi un 15%.

En octubre, la tasa de suicidios femeninos en el país dio un salto de más del 70%, en comparación con el mismo mes del año anterior.

Encontrarse cara a cara con una joven que ha intentado suicidarse en repetidas ocasiones es una experiencia inquietante.

 

LA HISTORIA 

Si estás en el barrio rojo de Yokohama, dirigido por una organización benéfica dedicada a la prevención del suicidio que se llama Proyecto Bond y por otro lado de la mesa hay una mujer de 19 años, con el pelo recogido. Está sentada. Muy quieta.

En silencio, sin mostrar emoción alguna, empieza a contarme su historia.

Dice que todo empezó cuando tenía 15 años. Su hermano mayor empezó a abusar de ella con violencia. Al final se escapó de casa, pero eso no puso fin al dolor y la soledad.

Acabar con su vida parecía la única salida.

“Desde el año pasado por estas fechas, he estado entrando y saliendo del hospital muchas veces”, me cuenta.

“Intenté muchas veces suicidarme, pero no lo conseguí, así que ahora supongo que he renunciado a intentar morir”.

Lo que la detuvo fue la intervención del Proyecto Bond,sin embargo, le encontraron un lugar seguro para vivir y empezaron a darle asesoramiento intensivo.

Jun Tachibana es la fundadora del Proyecto Bond. Una mujer fuerte, de 40 años, con un optimismo infatigable. Tachibana asegura que la pandemia parece estar llevando al límite a quienes ya son vulnerables.

Describe algunas de las desgarradoras llamadas que ha recibido su personal en los últimos meses.

Escuchamos muchas frases como “Quiero morir” o “No tengo adónde ir”, asegura. “Dicen: Es tan doloroso, me siento tan sola que quiero desaparecer'”.

Para quienes sufren abusos físicos o sexuales, la pandemia ha empeorado mucho la situación.

Japón solía tener la tasa de suicidio más alta del mundo desarrollada aunque la última década, ha tenido un gran éxito en la reducción de las tasas de suicidio y han caído alrededor de un tercio.

Michiko Ueda es una de las principales expertas en suicidios de Japón. Me cuenta lo impactante que ha sido presenciar el fuerte retroceso de los últimos meses.

Japón ha visto aumentar considerablemente el número de mujeres solteras que viven solas -muchas de ellas optan por ello en lugar de casarse, lo que desafía los tradicionales roles de género que aún perviven en el país.

La profesora Ueda afirma que las mujeres jóvenes también son mucho más propensas a tener empleos precarios. 

El fenómeno de los famosos

 

Cabe destacar que en cuanto más se hable del suicidio de un famoso en los medios de comunicación y en las redes sociales, mayor será el impacto en otras personas vulnerables.

También está una investigadora de este tema que es Mai Suganuma. Ella misma vivió de cerca un suicidio. Cuando era adolescente, su padre se quitó la vida.

Japón se encuentra ahora en la tercera ola de infecciones por covid-19, y el gobierno ha ordenado un segundo estado de emergencia.

Es posible que se prolongue hasta bien entrado febrero. Restaurantes, hoteles y bares están cerrando sus puertas. Más personas están perdiendo sus empleos.

Una investigadora de este tema es Mai Suganuma. Ella misma vivió de cerca un suicidio. Cuando era adolescente, su padre se quitó la vida.

Ahora colabora en apoyar a las familias de otras personas que se han suicidado.

Y al igual que el coronavirus está dejando a familias sin poder llorar a sus seres queridos, también está haciendo más difícil la vida a los parientes de las víctimas de suicidio.