20 octubre, 2021

200 años de Independencia…a medias

Voto en Blanco (27 de septiembre de 2021) || Hugo A. Sánchez Martínez

27 de Septiembre, un día que, de acuerdo a los libros de nuestra historia, dio inicio a lo que hoy conocemos como país, un México que, a 200 años de su mal llamada “independencia”, solo se fue transformando en un nuevo régimen, en el cual, quien tiene la fortuna-en toda la extensión de la palabra- de sentarse en la silla, podrá darle un rumbo diferente a nuestra nación. Lamentablemente, la historia actual sólo evidencia que nunca fuimos libres, sinoque ahora somos más esclavos que en la época virreinal.

1821, la guerra por la Independencia iniciada por el pueblo de Dolores y un cura más español que el virrey, terminaba. Fue en la Ciudad de México donde el Ejército Trigarante entró con bombo y platillo a la capital mexicana para celebrar el fin de la lucha independentista.

Sin embargo, no todo fue color de rosa, ya que previo y posterior a dicho acto, la religión y la monarquía que se establecieron, en el Nuevo México, obligaron a continuar con las ideas y la tradición de un continente y un país ajeno a las originarias, que en 1521 Hernán Cortés despedazó al llegar a América.

¿Por qué es necesario recordar esto? Bueno, el México actual, muy disfrazado de populismo barato, ha dejado entrever que los monarcas, los reyes, y los bien posicionados continúan sangrando al verdadero pueblo de nuestro país. Basta darse un clavado en los textos académicos, informativos y periodísticos para entender que México sigue siendo un país de conquistas, de saqueo, de sangre y de máscaras tan bien fabricadas que disfrazan al mexicano pobre y sin oportunidades en uno romantizado por la pésima situación social.

México nos ha dado grandes mujeres y hombres a lo largo de sus 200 años, quienes han puesto el nombre de nuestro país en alto y son orgullo nacional. Pero hay otros nombres, muy maquiavélicos que, durante el pasar de los años, han sido ejemplos de lo que por allá de 1810 se quería eliminar, poniendo en claro que, pese a la guerra, la sangre, los movimientos y la lucha de su pueblo, México seguirá enriqueciendo a sus reyes, algunos viviendo desde la comodidad de su exilio y otros, desde el Palacio más grande, virreinal y liberal de la historia.

¡Felicidades, México