17 mayo, 2022

#Opinión || Un poco de historia feminista en México

Voto en Blanco (08 de marzo de 2022) || Alma Gabriela Hernández Gómez

¿Qué es el feminismo?

Según palabras de la autora Patricia Galena “El feminismo es la doctrina social que busca el reconocimiento y el respeto de los derechos de las mujeres”. El concepto del feminismo es simple y concreto, es un movimiento que se ha desarrollado durante muchos años, que ha ido tomando fuerza y teniendo logros, a lo largo de su historia. Lo único que busca es la visibilización de los privilegios de los hombres sobre las mujeres y la eliminación de los mismos, con el objetivo de que se pueda vivir en una sociedad donde seamos respetados por igual y nuestras habilidades, aptitudes y capacidades no sean menospreciadas por una cuestión de género. 

El origen del feminismo en México

En México los inicios del movimiento feminista se remontan a antes de la conquista española; la sumisión de la figura femenina en el hogar y la sociedad es una práctica que el pueblo mexicano lleva normalizanda desde el inicio de nuestras civilizaciones, o al menos es lo que la historia nos cuenta. Hablar de los inicios del feminismo es remontarnos, según algunos autores, a la sociedad azteca, donde existe evidencia debido a ciertos poemas dedicados a la rebeldía y desobediencia femenina, de los intentos de control sobre la libertad sexual y de opinión impuestos a las mujeres. 

Al hablar de mujeres ilustres que han resaltado en la historia de México y en la lucha por mejorar la calidad de vida de las mujeres en el país, hemos de comenzar con Sor Juana Inés de la Cruz, una mujer que escapaba de los cánones ideológicos impuestos sobre lo que las mujeres debían ser en el México del siglo XVII. Su postura se basaba principalmente en defender que el estudio de la teología no debía ser exclusivo para los hombres, aseguraba que la mujer debía tener un papel importante en el aprendizaje y la enseñanza de la palabra.

Además, Sor Juana, se plantaba completamente en contra de la idea de que las mujeres eran las culpables de los pecados de los hombres, como es muy claro en uno de sus poemas más populares “Hombres necios”. 

El feminismo no ha ido por una línea recta y en el camino se ha topado con diversas dificultades y malas interpretaciones de la idea de liberación femenina. Por ejemplo, en el siglo XVIII las ideas que planteaba Sor Juana fueron reevaluadas y, según las autoridades de la época, escuchadas, sin embargo, mal interpretadas. Efectivamente se comenzaron a abrir escuelas exclusivas para señoritas donde podían estudiar la biblia, pero también aprender a ser esposas y madres; las ideas de aprendizaje de literatura, historia y ciencia, que planteaba Sor Juana, fueron por completo ignoradas. 

Más adelante en la cronología de la historia mexicana, podemos encontrarnos con figuras como Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario, cuyos nombres destacan en el movimiento de independencia mexicano (1810-1821). Los años que siguieron a la consolidación de la independencia de México fueron de suma importancia para la historia del país; y para establecer leyes y reformas que reconocieran a todos los miembros del pueblo mexicano como iguales. 

En 1814, en el artículo 24 de la constitución de Apatzingán se proclamó la igualdad entre los ciudadanos sin especificaciones de género.  En 1824 se elimina la educación elitista y se reemplaza con un sistema de educación básica para todos y todas. Sin embargo, debido a la situación inestable del país y a las ideas arraigadas aún en la mentalidad de los hombres líderes de la época, la educación secundaria para las mujeres no fue algo que se planteó hasta 1840-1850, no con un objetivo de desarrollo ni de brindar oportunidades al gremio femenino, si no como una búsqueda de mejor administración en los hogares; idea que era evaluada por los conservadores, sin embargo, nunca llegó a ver la luz. 

En 1856 un valiente grupo de 81 mujeres solicitó al Congreso Constituyente, la validación de sus derechos políticos, puesto que, pese al reconocimiento de la igualdad entre ciudadanos proclamado en 1814, el derecho al voto para las mujeres no estaba explícito en la legislación vigente. Sin embargo, su solicitud no fue escuchada por los conservadores en el poder y fue hasta el siglo XIX con la victoria del proyecto liberal en México que se pudo hablar de una emancipación de las mujeres, la libertad de sus derechos políticos y la separación de la iglesia respecto a sus valores morales y sociales establecidos.

El establecimiento de la educación laica, impuesta por el liberalismo, fue un punto importante de impulso para el desarrollo académico de las mujeres en el País.  En 1869 se inauguró la Escuela Secundaria para Señoritas, donde las mujeres, por fin, podían recibir una educación similar a la de los hombres. Más adelante y pese a los prejuicios de la época, poco tiempo después las mujeres pudieron acceder a la educación superior en el país. Margarita Chorné y Salazar se recibió como dentista el 18 de enero de 1886 y fue la primera mujer en obtener un título profesional en México. 

La rebelión del feminismo ha sido una lucha constante y trascendente que a pesar de sus muchos logros aún no concluye, el cambio radical del pensamiento patriarcal es un reto inmensurable, sin embargo, las mujeres no piensan rendirse pronto. Los logros que se han conseguido hasta la fecha como la educación, los derechos laborales y los derechos políticos, preceden a la actual lucha por la libertad sexual, la decisión sobre su propio cuerpo y la vida libre de violencia. Todas estas luchas son por derechos que debieron ser otorgados a las mujeres desde el momento de su nacimiento, así como fueron otorgados a los hombres.

 

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