23 mayo, 2022

Tres ataques sexuales grupales en América Latina en lo que va de marzo

  • Colombia, Argentina y México son los protagonistas de estas terribles historias. Ataques sexuales que podrían quedar impunes, denuncias que han acarreado amenazas para las víctimas, injusticia y dolor es lo que rodea a estas mujeres que ya perdieron la sonrisa.

Voto en Blanco (03 de marzo de 2022) || Getsemani Quiroz Rosas

El primer caso se dio en Morroseco, área boscosa de Pijao, Quindío en Colombia; 5 hombres amenazaron con armas a una mujer y la violaron. No iba sola, su novio fue agredido, golpeado y acorralado, no pudo defenderla por más que lo haya intentado.

Se salvaron de la muerte gracias a que otro joven reportó la situación a las autoridades, los habitantes de la comunidad fueron a ayudar a los dos jóvenes que estaban siendo agredidos. De este crimen no se tienen detenidos, no se saben las identidades de los violadores, la víctima tuvo que salir de la ciudad por amenazas de muerte.

Es importante decir que no es el único suceso de violencia, por lo que varios habitantes decidieron congregarse y marchar por el derecho a la vida y la seguridad. Desde luego, se convocó al plantón para llamar la atención de las autoridades pertinentes y hacer que este caso, junto a otros de semanas pasadas, no quede impune.

El segundo caso se suscitó en Palermo, Buenos Aires; 6 hombres encerraron a una mujer en un auto y la violaron. El hecho fue a plena luz del día; un auto blanco se sacudía con violencia frente a una panadería, la dueña del local se percató de que dentro del vehículo había tres jóvenes semidesnudos que se turnaban para abusar de la mujer, y que fuera, otros tres tocaban la guitarra y cantaban, para distraer a la gente.

El lunes era día feriado de Carnaval y Palermo estaba lleno de gente, por eso no faltaron testigos; así mismo se informó a las autoridades quienes tuvieron que llevarse a los agresores antes de que la gente hiciera justicia por su propia mano.

La victima de 20 años dijo que había ido a bailar con amigos, pero que luego se quedó sola esperando el bus y fue interceptada por sus agresores. Después de los hechos, fue trasladada a un hospital.

De los agresores se sabe que todos tienen entre 20 y 24 años. Uno de ellos es estudiante de arquitectura, otros militan en agrupaciones políticas de izquierda y suelen viajar juntos. Los seis hombres han sido detenidos y están espera del proceso en su contra, no solo por la violación, sino también porque dentro del coche encontraron marihuana y dosis de LSD.

 

El tercer caso, en San Juan Chamula, Chiapas en México; decenas de hombres agredieron sexualmente a una mujer durante el carnaval. Este primero de marzo Karina “S” fue violada, todo paso durante el carnaval cuando sufrió de manoseos masivos, muchos querían abusar de ella y eso provoco que sufriera empujones, golpes, violencia física y sexual, al tiempo que la estaban grabando. Karina ha sufrido de un abuso a su privacidad desde antes, donde se han compartido videos y fotos sexuales sin su consentimiento.

Sobre este caso ni siquiera existen notas periodísticas y al parecer no habrá consecuencias, ya que para la Fiscalía General del Estado de Chiapas no se considera delito por que se debe tolerar en nombre de los “usos y costumbres” del lugar, pese a que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha dejado en claro que ningún delito debe ser justificado con ese concepto mal entendido. No se han podido identificar a los agresores y tampoco se ha iniciado ninguna investigación.

Es lamentable que no se presenten soluciones inmediatas, que se necesiten mas pruebas y evidencias de las que ya hay, que se justifiquen los abusos bajo conceptos culturales llenos de maldad y violencia, que el pueblo sea quien tenga que hacer justicia, que la mejor solución sea salir de casa para ir a otro país, a otro lugar para encontrar paz o seguridad, que no se cuide a las niñas y adolescentes, a las mujeres, que pese a todas la protestas no se tenga conciencia de que no somos objetos de placer de nadie, que no somos menos, que no somos débiles, que no merecemos violencia, injusticias, maltrato o abusos.

Aún se lucha porque no haya ni una más, porque se cambie la mentalidad basura de muchos, porque se haga algo por cuidar a todas y cada una de las mujeres de todo el mundo, porque ni una más tenga que sufrir para que se haga visible este problema, esta enfermedad social.

Te puede interesar: ¡Ayuda por favor! ¿Cómo dejo de gastar compulsivamente?