5 mayo, 2021

Escasez y derroche: AMLO en tiempos de contingencia.

Por Andrea Paulina Beltrán Rojas

  • Con más de 300 proveedores registrados se justifica la falta de transparencia y las adjudicaciones directas para la compra de insumos con precios inflados.
  • Un gobierno que se niega a modificar sus prioridades y sin una estrategia para enfrentar las nuevas crisis que aquejan al país la de salud y la económica.

Ante la escasez de insumos de protección y uso hospitalario necesario en la contingencia que aqueja al mundo causado por el virus SARS-CoV2, tal parece que “el anillo al dedo” solo le queda a algunos; aunque al día de hoy en el Padrón de Proveedores del Instituto Mexicano del Seguro Social existan más de 300 registros con giro correspondiente a comercio y fabricación de insumos médicos el IMSS realizó una adjudicación directa a la empresa Levanting Global Servicios LLC S.A (empresa que, además de tener como actividad principal infraestructura petrolera y de generación de energía, ha sido contratista de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad) con una compra de 2 mil 500 ventiladores que concretó en un total de 93 millones 641 mil dólares, costo considerablemente elevado para una administración con presunción de austeridad. Esto se logró con el respaldo del Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha del 27 de marzo del 2020, donde establece y faculta a la Secretaría de Salud la adquisición de equipo médico, agentes de diagnóstico, material quirúrgico y de curación sin necesidad de licitación pública por “las cantidades o conceptos necesarios para afrontarla” e incluso, sin necesidad de agotar trámite administrativo, con el fin de evitar especulaciones en precios y acopio de los insumos necesarios.

Por otro lado, y sin relaciones que faciliten la creación de normas en un país donde la incompetencia habla y la incongruencia reina, ingenieros de Nuevo León y Sonora con modelos y prototipos de ventiladores de asistencia respiratoria detienen cualquier intento de producción por falta de una NOM que evite que enfrenten problemas legales por querer ayudar a aminorar la escasez ante la pandemia.

La falta de prioridades, estrategias, planes de acción y de responsabilidad al mando, empresarios locales y voluntarios sociales con capacidad de producción y distribución se ven sin posibilidades de ayudar y generar el impulso necesario para la economía nacional que bastante se ha visto afectada por esta y todas las decisiones tomadas hasta el momento. Una de ellas y más reciente el Decreto Oficial de la Nación con fecha del 23 de abril que establece posponer de manera oficial cualquier gasto del gobierno en esta contingencia exceptuando claro, no las necesidades de los mexicanos, si no los caprichos marcados del mando, pues no se suspende el gasto en el Tren Maya, en la construcción de la refinería Dos Bocas y la rehabilitación de seis refinerías más.

Con miles de mexicanos esquivando un virus y la necesidad al tiempo, con personal médico sin recursos para salvaguardar su propia vida y la de los mexicanos y un gobierno sin coherencia, así es México en tiempos de COVID.