25 mayo, 2022

Enfermedades mentales, la otra pandemia ¿Qué es el trastorno límite de la personalidad?

  • Las enfermedades mentales afectan a un gran porcentaje de la población, aquí te explicamos qué es el TLP y por qué es uno de los más peligrosos para un individuo.

Voto en Blanco (23 de febrero 2022) || Mitch Quiroz

La psicología posee el término “rasgos de la personalidad”, este incluye características de las personas que permanecen estables a lo largo del tiempo y en diferentes entornos: formas de relacionarse con otros, formas de pensar o actuar, de sentir, en pocas palabras, de ser.

Cuando un trastorno de la personalidad está presente, la manera de ser de un individuo no dispone de un desempeño eficaz; los rasgos que incluirá serán poco adaptables al ambiente en el que se desarrolla, es decir, puede presentar constantes problemas dentro de la vida familiar, social, escolar, laboral, etc.

El mayor problema y peligro con el trastorno de la personalidad es lo silencioso que puede llegar a ser, como la persona se va formando desde la infancia, es difícil detectar puntos negativos en su constructo y, por lo tanto, se ignora porque “siempre han sido así” o “es normal en él”.

El trastorno de la personalidad (TLP) normalmente aparece en las primeras etapas de la adultez y para detectarlo se necesita de un profesional; de acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, se requiere la presencia de al menos cinco síntomas del siguiente listado:

  • La persona hace esfuerzos desesperados por evitar el desamparo real o imaginario.
  • Aparece un patrón de relaciones inestables e intensas que se caracterizan por una alternancia entre los extremos de idealismo y devaluación de las personas.
  • Existe una alteración de la identidad y se observa una inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del sentido del yo.
  • Presencia de una alta impulsividad.
  • Comportamientos, actitud o amenaza recurrente de suicidio o de automutilación.
  • Inestabilidad afectiva debido a su alta reactividad en sus reacciones emocionales.
  • Sensación crónica de vacío.
  • Enfado inapropiado e intenso o dificultad para controlar la ira.
  • Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

Aún se desconoce la causa exacta del TLP, especialistas apuntan a factores genéticos, sociales o familiares, entre los que se encuentra el abandono durante la niñez o adolescencia, vida familiar poco estable, comunicación o apoyo deficiente durante el crecimiento, abuso sexual, emocional o físico.

La persona afectada experimentará una gran cantidad de emociones negativas como pánico, soledad, ira, vergüenza, frustración, vacío, entre otras; emociones que la persona expresara de una forma anormal y no podrá regular fácilmente. Por ejemplo, cambios drásticos e impredecibles de humor, es común que experimenten pensamientos suicidas o ira, para después sentir un contento o júbilo extraordinario. Estos patrones van a variar tanto en tiempo como en cantidad.

Dentro de su esfera cognitiva, los individuos con un TLP, perciben de manera equivocada su realidad: alucinaciones, sonidos o voces, pensamientos de autolesión, concepción equivocada sobre ellos mismos, todo tipo de creencias irracionales, pérdida del sentido de la realidad. En este aspecto es vital que las personas reciban ayuda, ya que presentan un grave deterioro cognitivo.

Otra característica del trastorno son los problemas conductuales, dentro de estos pueden encontrarse (sobre todo) la impulsividad: no seguir las reglas, ser desafiante con la autoridad o una figura que la represente, actividades temerarias o imprudentes (abuso en el consumo de alcohol o drogas, apuestas, gasto desmedido, encuentros sexuales sin protección o conciencia). En cuanto al ámbito relacional, normalmente tienen vínculos inestables que fácilmente se rompen, por ejemplo: esfuerzos desmedidos para que alguien no los deje, miedo al abandono, ansiedad y enfado por el actuar de otros, pero al mismo tiempo pueden sentirse asfixiados por las personas.

Para tratar esta enfermedad, la mayoría de los casos, requiere de un psicólogo, un psiquiatra y un psicoterapeuta especializados, los cuales determinarán el tratamiento que el paciente deberá seguir, estos irán desde terapias (individuales, grupales, de análisis, etc.), administración de medicamentos, hasta ser tratados directamente en una institución (con el objetivo de brindarle al paciente un mejor entorno y ambiente para su avance).
La psicóloga clínica, Jill Emanuele, explica:

“Históricamente, las personas con TLP han sido vistas como manipuladoras a propósito […] que utilizan medidas extremas para obtener cosas y hacer que las personas se involucren en ese juego. Pero eso no es así en absoluto. Estas personas tienen un dolor intenso y sienten que no pueden obtener lo que necesitan”.

Es necesario que se presten atención a estas “reacciones exageradas”, el diagnóstico temprano puede salvar la vida de una persona, buscar ayuda profesional debe dejar de ser un tabú.

 

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